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México Social

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Rolando Cordera

Rolando Cordera

Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma Metropolitana. Es Profesor Emérito de la UNAM; Profesor titular “C” de tiempo completo en la Facultad de Economía; coordinador del Centro del Estudios Globales y de Alternativas para el Desarrollo de México; Coordinador del Seminario Universitario de la Cuestión Social; y PRIDE “D” de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Colaborador semanal de La Jornada y mensual de Nexos. Miembro del consejo editorial de la revista Economía  de la UNAM. Miembro de la Mesa Editorial de la revista Nexos. Es autor de varios ensayos y libros, como "La Disputa por la Nación" (en coautoría con Carlos Tello); “Volver con la memoria, conversaciones con intelectuales, políticos y hombres de la ciencia, el arte y la cultura del siglo XX”; coautor de  “Pobreza, desigualdad y exclusión social en la Ciudad del Siglo XXI” y “Política Social: experiencias internacionales” y “Democracia, desigualdad y derechos humanos: el reclamo al Estado”.

Domingo, 26 de Agosto de 2012 11:17

Redescubrir lo básico

por Rolando Cordera
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Hace unos años, los jóvenes turcos de la revolución capitalista postulaban la necesidad de “volver a lo básico”. Pronto pudimos enterarnos de que esa vuelta habría de consistir en una búsqueda del arca perdida del mercado perfecto. Una utopía destructiva, como la estudiada décadas atrás por Karl Polanyi en su Gran transformación.

Domingo, 19 de Agosto de 2012 11:12

Los poderes a galope

por Rolando Cordera
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María de las Heras, in memoriam

No son como los legendarios capitalistas que dieron lugar al apelativo de los Robber Barons, cuyos excesos llevaron nada menos que a Teddy Roosevelt, presidente, imperialista y cazador, a intentar ponerlos en orden y a reinventar el gobierno para darle al Estado americano otra vuelta de tuerca. Tampoco son equiparables a los dueños del metal, el petróleo y el automóvil, que llegaron a fraguar un golpe de Estado contra otro Roosevelt –Francis Delano–, pero que, al final, hubieron de aceptar el trago amargo del Nuevo Trato, la sindicalización industrial y el acuerdo nacional para la guerra, que al final de cuentas no les rindieron sino pingües dividendos. No.

Domingo, 12 de Agosto de 2012 11:06

Del empresariado al empresariaje

por Rolando Cordera
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Va de nuevo: curiosa democracia esta que lo obliga a uno a reiterar una y otra vez que los inconformes de uno y otro lado del río litigioso en que ha desembocado la sucesión presidencial tienen el derecho a reclamar y a cuestionar personas e instituciones, siempre y cuando esos reclamos tengan lugar dentro de los marcos y cauces establecidos por la ley. Y ese es el caso de los dirigentes de la coalición progresista y su candidato presidencial: no ha habido en su ya larga intervención ante los órganos electorales respectivos, ni en su recorrido por plazas y calles de la República, el menor asomo de transgresión a las leyes o de abierta incitación a hacerlo. La reiteración puede aburrir al más obsesivo de la clase electoral mexicana, pero no sobra si se considera el rumbo que ha querido dársele a la cuestión poselectoral por parte del PRI y, ahora, de los organismos cúpula del empresariado.

Domingo, 05 de Agosto de 2012 10:54

Tristes dilemas, ¿tristes tópicos?

por Rolando Cordera
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Mientras la fractura europea amenaza la estabilidad de la economía mundial y le impone un techo sumamente bajo a su recuperación, en México se nubla la posibilidad de contar con el contexto político mínimo necesario para responder con eficacia y oportunidad al remezón financiero que se asoma. Los leves indicios de crecimiento o los éxitos de la industria automotriz y de autopartes que soplaban algún optimismo la semana pasada se difuminan por la recaída estadunidense, cuyo consumo se estanca y su empleo se contrae.

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Curiosa democracia consolidada es ésta, en la que una y otra vez debe darse cuenta de que los actores políticos están en su derecho de actuar, protestar e impugnar y que hacerlo no pone en peligro ni al estado de derecho ni a sus instituciones, pero en esas andamos y por lo visto, leído y oído, andaremos.

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